Sus más recientes pinturas abrazan el océano, ese mar que fluye y que ondea segundo tras segundo creando vibraciones de ondas de azules profundos, o en intensos rojos que nos evocan bancos de corales que sobreviven en el infinito mar de Taganga, el comienzo de la vida, la fluidez del mundo, el “goce pagano”. Vejarano en un acucioso y una concentrada práctica de meditación y pintura en la que mezcla aguadas, acrílicos y óleos. En sus imágenes fractales apresa suavemente una y otra vez esas ondas que se asemejan a la repetición de un mantra, una frecuencia suave de sonido, imágenes sonoras que vibran en nuestro cuerpo, intangibles recurrencia de repeticiones periódicas, formas poéticas, singulares e infinitas, color que vibra y produce sonido en resonancia con el universo.
Las frecuencias se renuevan circularmente, la fricción del viento con el agua da lugar a las ondas que se propagan en una espiral infinita en un movimiento cristalino, sinestésico e hipnótico en el que una onda se asemeja a una partitura de cristal, una sola forma, que también se puede asimilar a una forma microscópica ampliada, que nos invita a la contemplación y a entrar en trance, una comunión con un mundo inmaterial, al vacío que está más allá de los sistemas actuales de representación del mundo. Vejerano posee una cognición sensible lo que lo acerca a la posición de Paul Klee cuando afirma “El arte no reproduce lo visible; vuelve visible"
Maria Elvira Ardila - MAMBO Bogota 2014
LA BUSQUEDA
Amanece. En la creciente claridad que los revela lentamente, enormes picos de hielo, silenciosos y fríos, me rodean. De pronto, el sol los tiñe de rosas incandescentes, de dorados brillantes y el cielo se enciende de colores en medio de un azul profundo. Se siente la presencia de los dioses, vivos, en el claro aire de la montaña.
Badrinath, santuario de Vishnu, dios de la preservación, alto en los Himalayas.
Llegué ayer al atardecer, bajo un cielo frío y nublado, después de dos días de viaje desde las planicies del Ganges. Vengo a visitar y estudiar el santuario, un hermoso templo al lado del río, atravesado por tres corrientes subterráneas de agua caliente a donde vienen los peregrinos a bañarse.
Una larga búsqueda en pos del sitio sagrado, del lugar de poder donde los hombres alcanzan los dioses, el cielo y la tierra se encuentran y las transformaciones son posibles, me trajo hasta aquí.
Mi cabeza está llena de imágenes; de los inmensos templos del sur de la India, grandes como ciudades, de los templos de mármol de Rajastan tallados hasta los últimos rincones, de las cuevas y las ermitas, austeras y aisladas, vibrantes del silencio de los hombres que en ellas buscan a Dios. Las piedras erguidas que marcan las estaciones, la luz en las altas naves de las catedrales góticas, el sonido que habita las iglesias románicas, fragmentos todos de la inmensidad con la que me encontré cuando decidí lanzarme en un proyecto artístico, “La construcción del templo”. Como un hombre ciego caí en la enorme tradición de lo sagrado.
El mundo velado de las energías, de los campos de fuerza, de las ondas de forma, de los niveles vibratorios, se abría ante mí.
La radiestesia fue mi brújula, el instrumento para descifrar el secreto escondido detrás de las piedras, para visualizar lo invisible y desentrañar las sutiles vibraciones que exaltan el alma.
Asombro ante el conocimiento de hombres que logran leer las entrañas de la tierra y los designios del cielo, encontrar sus cimas y sus abismos, modificarlos, armonizarlos y concentrarlos a través de la arquitectura, la pintura, la escultura, la música, la danza y dirigirlas hacia la transformación del ser.
Un templo es el trabajo de miles, por años; recoge todo el saber, todas las creencias de un pueblo, de una cultura. Es un lugar donde el hombre encuentra un cosmos, un orden, una jerarquía, una seguridad en medio de una realidad siempre misteriosa y cambiante.
Hoy el Taj Mahal. Sus hermosos jardines y construcciones, sus geometrías impecables y en medio de ellas como una joya, el mausoleo al amor. Es triste por dentro la tumba. Su vibración es baja, es como si viniera uno a depositar su fardo, a entregar su cuerpo. La belleza rutila en sus mármoles, en sus piedras preciosas, en sus diseños perfectos, en su misterio…
Esa noche, en el pequeño hotelito al lado del Taj Mahal, a la hora de la cena con Raju, el dueño, la conversación cayó sobre los templos.
Viniendo del sur, del Tamil Nadu, donde los templos son inmensos había comprendido la magnitud de la obra y mi impotencia para realizarla.
Sin embargo mi interés se avivó al ver el pequeño templo al lado del hotel. Raju comentó que lo habían construido sus parientes, en el pasado, cuando la región estaba cubierta de cultivos y que su abuelo venía todos los días a limpiarlo y a hacer su puja, su ceremonia de oración!
Era perfecto. La construcción correspondía con todas las líneas de fuerza, la progresión vibratoria, las corrientes de agua subterránea, la dirección de las puertas con los puntos cardinales, tal como en los grandes templos.
¡Era posible! Se podía construir un templo pequeñito, -éste no tenía más de 3 metros de lado- propicio a exaltar los estados del alma.
¡Era una cuestión de escala!
Fue a través de la pintura que todos esos peregrinajes, encuentros y estudios empezaron a dar sus frutos.
Puesto que el templo está ahora a mi alcance, necesito planos.
Como no soy arquitecto para dibujarlos, ¡puedo pintarlos!
Quien habla de arquitectura, habla de geometría.¡La geometría corresponde a la vida, la naturaleza que nos rodea se construye alrededor de sus formas, de sus proporciones, de sus ritmos!
Durante un largo invierno parisino, me dediqué a desentrañar el misterio de mi nuevo encuentro: la geometría. De vuelta al principio, a la austeridad del dibujo, al blanco y negro, a las relaciones tonales, a aprender de nuevo como construir la imagen.
Me interesa, a través de mi obra, investigar la energía, las vibraciones de un mundo vivo y cambiante en donde todo ocurre simultáneamente.
Miré el plano como un sitio de encuentro y de exploración… dejé que la geometría me guiara.
Mezclé y sobrepuse las alzadas y los cortes, las proporciones y las secuencias, los números y los ritmos para que interactuaran entre ellos.
Bastaba dar el primer paso, un punto, una línea, un círculo y como por arte de magia aparecían formas complejas que se generaban unas de otras, estableciendo nuevas relaciones, nuevos ritmos, nuevas posibilidades.
Brotaban pirámides y cúpulas, patios y fuentes, columnatas y atrios, bóvedas y mosaicos, torres y minaretes y sus contrapartes energéticas, las líneas telúricas, las corrientes de agua, los campos de fuerza, los vortex , los niveles vibratorios…
Del dos al tres.
Del plano al volumen.
Del dibujo a la escultura.
¿Como lograr en la escultura la transparencia y la simultaneidad que se logra en la pintura y el dibujo?
Fue la lámina de hierro la que me dio la salida.
Podía cortarla, podía soldarla, podía pintarla.
Construí torres como plantas, flores como torres, oratorios y pagodas abiertas a la mirada, a los aires del mundo, maquetas del templo a construir.
Es gris y frío este día en Bogotá.
Necesito algo nuevo, algo que me cambie la perspectiva, el punto de vista. En una esquina encuentro una pequeña tablita negra y hago un dibujo sobre ella... Pronto la empiezo a pintar…
¡Sorpresa, el negro me envía a la luz!
Es como si en medio de la oscuridad se pudiera tallar la forma. Me siento como un mago invocando el color de la nada, del negro profundo, de la multitud de posibilidades que nacen del misterio donde desaparece la luz.
De esa nada, de esa noche nace la serie de cuadros que acompañan esta exposición.
Gustavo Vejarano
Bogota, mayo de 2007
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English:
THE SEARCH
Dawn… In the growing light that slowly reveals them, huge ice spikes, silent and cold, surround me. Suddenly, the sun dyes them incandescent pinks, bright golds and the sky lights up with colors in the middle of a deep blue. The presence of the gods is felt, alive, in the clear mountain air.
Badrinath, shrine of Vishnu, god of preservation, high in the Himalayas.
I arrived yesterday at sunset, under a cold and cloudy sky, after two days of travel from the Gangetic plains. I come to visit and study the sanctuary, a beautiful temple next to the river, crossed by three subterranean currents of hot water where pilgrims come to bathe.
A long search for the sacred site, the place of power where men reach the gods, heaven and earth meet and transformations are possible, brought me here.
My head is full of images; of the immense temples of South India, as big as cities, of the marble temples of Rajasthan carved to the last corners, of the caves and hermitages, austere and isolated, vibrant with the silence of the men who seek God in them. The standing stones that mark the seasons, the light in the high naves of the Gothic cathedrals, the sound that inhabits the Romanesque churches, all fragments of the immensity that I found when I decided to embark on an artistic project, “The construction of the temple ” . Like a blind man I fell into the enormous tradition of the sacred.
The veiled world of energies, of force fields, of waves of form, of vibratory levels, opened before me.
Radiesthesia was my compass, the instrument to decipher the secret hidden behind the stones, to visualize the invisible and unravel the subtle vibrations that exalt the soul.
Amazement at the knowledge of men who manage to read the bowels of the earth and the designs of the sky, find their peaks and abysses, modify, harmonize and concentrate them through architecture, painting, sculpture, music, dance and direct them towards the transformation of being.
A temple is the work of thousands, for years; collects all the knowledge, all the beliefs of a people, of a culture. It is a place where man finds a cosmos, an order, a hierarchy, a security in the midst of an ever-mysterious and ever-changing reality.
Today the Taj Mahal. Its beautiful gardens and buildings, its impeccable geometries and in the middle of them like a jewel, the mausoleum of love. The tomb is sad inside. Its vibration is low, it is as if one came to deposit his burden, to deliver his body. Beauty shines in its marbles, in its precious stones, in its perfect designs, in its mystery...
That night, in the small hotel next to the Taj Mahal, at dinner with Raju, the owner, the conversation fell on the temples.
Coming from the south, from Tamil Nadu, where the temples are immense, I had understood the magnitude of the work and my impotence to carry it out.
However, my interest was piqued when I saw the small temple next to the hotel. Raju commented that his relatives had built it, in the past, when the region was covered with crops and that his grandfather came every day to clean it and do his puja, his prayer ceremony!
It was perfect. The construction corresponded with all the lines of force, the vibratory progression, the underground water currents, the direction of the doors with the cardinal points, just as in the great temples.
It was possible! A tiny temple could be built, -this one had no more than 3 meters on a side- conducive to exalting the states of the soul.
It was a matter of scale!
It was through painting that all those pilgrimages, meetings and studies began to bear fruit.
Since the temple is now within my reach, I need plans.
Since I am not an architect to draw them, I can paint them!
Whoever talks about architecture, talks about geometry. Geometry corresponds to life, the nature that surrounds us is built around its shapes, its proportions, its rhythms!
During a long Parisian winter, I devoted myself to unraveling the mystery of my new encounter: geometry. Back to the beginning, to the austerity of drawing, to black and white, to tonal relationships, to learning again how to build the image.
I am interested, through my work, in investigating the energy, the vibrations of a living and changing world where everything happens simultaneously
From that nothingness, from that night, the series of paintings that accompany this exhibition were born.
Gustavo Vejarano
Bogotá, May 2007
Para él pintar es un proceso de la manifestación de la oscuridad hacia la luz, el color y la forma, es una pintura que nos lleva a la contemplación, al silencio, examina los mándalas, esas frecuencias y ruedas del universo, las rosas, el calendario mexicano, la gran flor de loto estructuras geométricas, espacios concentrados, cuadraturas del círculo que poseen elementos encerrados y a las que se les atribuye una fuerza armónica. Realiza sus propios mándalas objetos visuales que afectan el ser, reflejo interior del ser como su columna vertebral de base, que pretenden producir en el espectador una revelación de estados de conciencia.
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English:
For him, painting is a process of the manifestation from darkness towards light, color and form. It is a painting that leads us to contemplation, to silence. Examining the mandalas, those frequencies and wheels of the universe: the rosettes of the cathedrals, the Mexican calendar, the great lotus flower, geometric structures, concentrated spaces, quadrature’s of the circle that have enclosed elements and to which a harmonic force is attributed.
He makes his own mandalas, visual objects that influence the perception, an inner reflection of our being which intends to a revelation of higher states of consciousness.
Maria Elvira Ardila
El universo interior del artista lo lleva como un peregrino por un camino en busca de ese algo que busca el loco, ese nómada enérgico que inicia un trayecto obligado a entrar en un laberinto lo que implica un proceso transformador, caminar hacia adelante y revisando todo lo vivido, así el artista afronta el caos, pero también la creación de sí mismo, explora diversas fuentes del conocimiento tanto a nivel físico como en el ocultismo. En él hay momentos de epifanías, ese conocimiento divino que se da en un instante y que da claridad en los procesos. En ese trayecto aparecen en su pintura: jardines, mándalas, templos. La práctica espiritual deviene arte y conocimiento en un mundo complejo, racionalista, binario en donde todo está separado, donde el dios consumo prima y en donde para muchos lo espiritual no cuenta o es risible en la práctica artística actual.
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English:
The figures fragmented little by little to give birth to the unleashed cosmic forces: storms, floods, fires, hurricanes giving birth to the series of "The Elements."
How to catch cosmic forces in an image? How can you paint the ethereal of the wind, the fluidity of water, or the activity of fire? With these concerns will come a process of abstraction in which the entire pictorial space will be active. His first essays were completely formal, he painted the appearance of these elements. But his desire went further and was to capture the modes of action of these forces: the fluidity, density and depth of water. However, Armero's tragedy shook him that November 1985, a volcano exploded, the avalanche took an entire town, impotence before the forces of nature and being, these images inhabited his painting, it was nature unchained.
Its initial purpose of capturing the spreading and transmuting principle of fire and movement, transparency and that link that unites us like air. Thus, the images gradually distanced themselves from appearance to let in a world of unknown abstract realities and nature in disturbing action.
Maria Elvira Ardila
Las figuras se fragmentaron poco a poco para dar nacimiento a las fuerzas cósmicas desencadenadas: tempestades, inundaciones, incendios, huracanes dando nacimiento a la serie de “Los Elementos.”
¿Cómo atrapar fuerzas cósmicas en una imagen? ¿Cómo se puede pintar lo etéreo del viento, la fluidez del agua, o la actividad del fuego? Con estas inquietudes vendrá un proceso de abstracción en el que todo el espacio pictórico será activo. Sus primeros ensayos fueron completamente formales, pintó la apariencia de estos elementos. Pero su deseo iba más allá y era la de capturar las modalidades de acción de estas fuerzas: la fluidez, densidad y profundidad del agua. Sin embargo, la tragedia de Armero lo sacudió ese noviembre de 1985, un volcán explotó, la avalancha se llevó a todo un pueblo, la impotencia ante las fuerza de la naturaleza y de estar, estas imágenes habitaron su pintura, era la naturaleza desencadenada.
Su propósito inicial de capturar el principio de esparcimiento y transmutador del fuego y el movimiento, lo transparente y ese vínculo que nos une como es el aire. Así, las imágenes se fueron apartando de la apariencia para dejar entrar un mundo de realidades abstractas desconocidas y la naturaleza en acción per turbante.
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English:
The figures fragmented little by little to give birth to the unleashed cosmic forces: storms, floods, fires, hurricanes giving birth to the series of "The Elements."
How to catch cosmic forces in an image? How can you paint the ethereal of the wind, the fluidity of water, or the activity of fire? With these concerns will come a process of abstraction in which the entire pictorial space will be active. His first essays were completely formal, he painted the appearance of these elements. But his desire went further and was to capture the modes of action of these forces: the fluidity, density and depth of water. However, Armero's tragedy shook him that November 1985, a volcano exploded, the avalanche took an entire town, impotence before the forces of nature and being, these images inhabited his painting, it was nature unchained.
Its initial purpose of capturing the spreading and transmuting principle of fire and movement, transparency and that link that unites us like air. Thus, the images gradually distanced themselves from appearance to let in a world of unknown abstract realities and nature in disturbing action.
De su travesía por la ciudad, de lo insondable y de su mente inquieta nace su serie titulada Los brujos, figuras antropomorfas, animales feroces, pinturas tenebristas que evocan sacrificio y muerte, lecturas en torno a religiones comparadas de Mircea Eliade lo acompañaran en esta exploración que lo llevarán a realizar una simbiosis entre las imágenes que describe el escritor y las de su pintura. Con Brujo Danzante en 1985 intuye nuevos espacios que derivan en una interacción entre la pintura y las fuerzas de la naturaleza, el brujo es un chamán que baila es un personaje que posee la capacidad de cambiar la percepción y la realidad de las cosas, el chaman es un personaje que puede comunicarse con los espíritus y las fuerzas de la naturaleza, es un visionario, puede curar, no es extraño que esta pintura lo invita a encontrarse con las fuerzas de la naturaleza.
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English:
After his pictorial journey through the society’s body and from the deep of his restless mind, his new series entitled “the wizards” was born. Anthropomorphic figures, ferocious animals, tenebrism paintings that evoke sacrifice and death. Readings around comparative religions by Mircea Eliade will accompany him in this exploration that will lead him to create a symbiosis between the ideas described by the writer and those of his paintings. With “Witch Dancer” in 1985, he intuits new spaces that lead to an interaction of the forces of nature and painting. The witch is a shaman who dances, he is a character that has the ability to change the perception and reality of things, the shaman is a character that can communicate with the spirits and the forces of nature. He is a visionary, he can heal. It is not strange that this painting leads him to meet the forces of nature.